Gordo Pelotudo
Algunos dudan del nivel académico de la Universidad de Buenos Aires, y puede que muchos de los argumentos que utilicen en favor de esta creencia sean correctos, pero recientemente he descubierto que la UBA posee unos métodos académicos únicos en el mundo para mejorar su nivel.
El cuatrimestre pasado tuve que cursar una materia y me tocó un compañero de grupo, al que llamaremos GP, que más que ayudarme con los prácticos parecía estar interesado en complicar mis tareas. Y entonces me di cuenta; él no es un estudiante, es un empleado de la facultad contratado para imponer mayores dificultades a los alumnos y así mejorar el nivel académico. Ahora que lo entiendo me parece tan evidente, no podía ser de otra manera, no podía ser tan boludo; cada vez que me pedía que le repitiera las cosas 5 veces personalmente, por teléfono y por mail no es que no entendía, es que estaba tratando de ayudarme a que se me fijaran esos conceptos, cada pregunta ridícula que me hacia no era debida a su falta de comprensión, estaba haciendo que me cuestione mis propias argumentaciones, las llamadas telefónicas a las 23:30 no eran porque estuviera completamente perdido sin saber que hacer, eran para asegurarse de que yo estaba trabajando en mis asuntos académicos y no me distrajera con banalidades como, por ejemplo, disfrutar de la vida, y todas las cosas que prometía hacer y que finalmente me pasaba en forma tardía, errónea e incompleta no eran motivadas por su irresponsabilidad, sino un medio para alentarme a descubrir mi verdadero potencial trabajando sobre el límite.
Me siento muy conforme ahora que entiendo que él es en verdad una persona destinada a tratar de que tanto la universidad como yo mejoremos... porque si no es así y él llega a tratar de acercarse a firmar la libreta por una materia por la que no hizo un carajo le voy a abollar tanto la cara a trompadas que se va a poder mirar el mentón sin espejo.